El abandono escolar prematuro en España… ¿por qué?

La pasada semana el informe de Eurostat sobre Educación publicaba que España ha logrado reducir la tasa de abandono prematuro desde el 30,3% que registraba en 2006 al 23,6% en 2013 y al 21,9% en 2014.

Todas las investigaciones llevadas a cabo sobre los motivos que inducen al abandono escolar temprano concluyen en que se trata de un proceso complejo, en el que influyen tanto las circunstancias de la escuela y el entorno escolar, como el entorno social, cultural y familiar en el que se mueven los chicos. Para orientarnos sobre este tema, Ana Roa, psicopedagoga y autora de El Yo Infantil y sus circunstancias, nos da las claves.

Razones principales del abandono escolar

  • Aburrimiento y características propias de los chicos/as

El atractivo de los videojuegos y dispositivos tecnológicos es muy superior a los conocimientos que ofrecen los libros de texto. Además un elevado porcentaje de casos de fracaso escolar se debe a dificultades como la dislexia, el déficit de atención con hiperactividad (TDAH) o problemas de visión o audición. Es fundamental detectar estas causas a tiempo para que el alumno no empiece a descolgarse del ritmo de sus compañeros. Todavía escuchamos ante estas problemáticas expresiones como “eres un vago” o “no vales para estudiar”.

  • Problemas económicos

La falta de dinero para continuar los estudios medios y superiores hace que los alumnos abandonen antes de tiempo su etapa formativa o no puedan desarrollar al máximo sus potencialidades.

  • Reconocimiento familiar

Si en las familias no se reconoce el valor de la educación, difícilmente el escolar podrá apreciarlo y por tanto podrá producirse un abandono temprano con mayor probabilidad respecto a las familias donde se valora y se le da la importancia que le corresponde.

  • La falta de orientación

Los profesores y orientadores casi siempre tienen más estudiantes de lo que pueden atender apropiadamente y muchos padres están muy ocupados… La continuidad en los estudios para el chico suele convertirse en una tarea difícil y un auténtico dilema.

  • Estrés

La asistencia a las clases, hacer los deberes y participar en actividades extracurriculares son demasiadas exigencias. Muchos chicos y chicas tienen problemas para mantener el ritmo riguroso de los estudios.

  • Acoso Escolar

En los casos de acoso o bullying es muy importante la detección temprana por parte de padres y profesores y la adopción de las medidas adecuadas.

  • Apatía y falta de motivación

Muchas veces los chicos carecen de inspiración y motivación. La “cultura del esfuerzo” está poco considerada en nuestra sociedad, tanto los amigos como el entorno social en el que se mueva el estudiante pueden influir en que abandone los estudios antes de tiempo.

  • Entorno de aprendizaje

La relación con el profesorado o la falta de recursos y apoyo en los centros pueden ser también algunas de las razones que motiven el abandono escolar de los estudiantes. No se terminan de adaptar al ambiente escolar.

  • Fallos en el sistema educativo

En ocasiones, el sistema educativo no ayuda precisamente a muchos alumnos a tener un mejor rendimiento en sus notas. Reducir los altos índices de fracaso escolar en España ha sido siempre un objetivo de los sucesivos gobiernos, que han ido aprobando hasta el día de hoy distintas leyes de reforma del sistema educativo.

¿Qué podemos hacer ante el fracaso escolar?

En casa y desde nuestra labor como padres, es prioritario el hecho de centrar nuestros esfuerzos en los indicadores de fracaso escolar (señales que nos puedan decir que el niño va por mal camino tanto comportamentales como de rendimiento académico), estar muy atentos a las necesidades de nuestros hijos y llevar un seguimiento periódico de su rendimiento escolar que nos permita tomar medidas a tiempo, en caso de que sea necesario, y poder ayudar antes de que sea demasiado tarde.

También debemos valorar sin miedo la posibilidad de un cambio de colegio a tiempo si vemos que el niño no se adapta o nosotros mismos no estamos contentos con el suyo, poner límites a las horas de uso de videojuegos, redes sociales e internet o valorar el número de extraescolares que tienen y hasta qué punto pueden con ellas, son algunas de las recomendaciones que debéis tener cuenta para prevenir el fracaso escolar.

En el caso de que el problema se nos vaya de las manos y no nos veamos capaces de gestionar la situación de manera adecuada y sin que se convierta en un conflicto familiar que pueda afectar incluso a otros miembros de la familia, es aconsejable pedir ayuda a un especialista para aprender a gestionar la situación de manera adecuada.

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