Clases extraescolares: cuántas y cuáles

Las clases extraescolares son el recurso perfecto para que nuestros hijos disfruten del tiempo libre haciendo actividades divertidas y educativas, que deberían verse como un hobby más que como una obligación.

Muchos padres sobrecargan el tiempo libre de los niños con el fin de que “aprovechen ahora que son pequeños” o se empeñan en apuntarles a actividades que ellos quisieron hacer pero no pudieron. Conviene recordar que son los niños quienes deben elegir y que el fin de estas clases es completar la formación integral de los niños en aspectos referidos a la cultura, las habilidades sociales y el uso del tiempo libre, todo ello de manera lúdica y en un ambiente divertido.

Para ello nos preguntamos ¿A qué edad es aconsejable que los niños comiencen con clases extraescolares? ¿Cuál es la mejor actividad para cada niño? ¿Es mejor que sea individual o en grupo? ¿Qué beneficios les aportan?

Respecto a qué tipo de actividad es la que mejor se adecúa a nuestros hijos, es fundamental tener en cuenta sus preferencias. Si se trata de actividades físicas en grupo, ofrecen el beneficio adicional de fomentar la interacción con otros niños y es más fácil que entablen amistad con niños fuera del entorno escolar. Esto les facilitará desarrollar la capacidad de relación y comunicación con otros niños.

Deportes: ¿qué tipo elegir?

Los deportes de equipo les exigen estar en constante movimiento y, además promueven el trabajo en equipo, el compañerismo, la humildad a la hora de atribuirse méritos, la constancia en el entrenamiento, el compromiso y facilitan potenciar las habilidades sociales.

Si prefieren deportes individuales, fomentarán la disciplina, la autosuperación, la competitividad y una rivalidad saludable, así como el respeto hacia los demás. Además, les ayudará a asimilar las propias derrotas. Estos deportes favorecen la admiración hacia el contrario y la sociabilidad.

La música, el ballet o el baile de cualquier tipo ayudan al desarrollo el oído y el sentido del ritmo y fomentan el compromiso con un grupo.

Actividades más intelectuales

En general, estas actividades les ayudan a que asimilen el estudio como una actividad diaria, que sean disciplinados y responsables y disfruten con los propios logros. Las clases de pintura o de escultura les motivarán desde el punto de vista artístico.

En cuanto a los idiomas, a partir de los 3 años los niños pueden aprender otra lengua a través de juegos, canciones y métodos sencillos que les ayuden a memorizar. Es importante que, a partir de los 6 años, cuando la exigencia empiece a ser mayor, les motivemos a través de viajes al extranjero, motivándoles para que hagan amigos de otros países, leyendo libros o viendo la TV en este idioma.

Según su edad

Menos de 5 años: En esta etapa pueden reforzar su desarrollo psicomotor, de modo que vayan adquiriendo equilibrio y coordinación. Lo ideal es que los pequeños realicen actividades creativas en las que aprendan autocontrol, pero sin reglas muy estrictas. La danza, la gimnasia adaptada a su edad, el dibujo o la pintura son perfectas para estos primeros años.

De 6 a 9 años: Ya pueden practicar deportes concretos en los que hay que desarrollar habilidades específicas y seguir unas reglas. A partir de los 7 años, son muy positivas las actividades que estimulen la concentración y la memoria. Los niños más inquietos pueden disfrutar mucho con clases de teatro y los más tranquilos encontrarán un gran estímulo en el ajedrez. Es fundamental tener en cuenta sus gustos y aptitudes en esta franja de edad.

De 10 a 14 años: En esta etapa, pueden realizar cualquier actividad. La exigencia suele ser mayor a estas edades en las actividades deportivas, por lo que requerirán un mayor esfuerzo y compromiso.

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2 comentarios

  1. ¡Nos ha gustado el artículo! Siempre es bueno tener este tipo de información a mano para nuestros peques. El aprendizaje de otra lengua hoy en día es muy importante, os animados a utilizar nuestros cursos de inglés. ¡Gracias!

  2. Paula

    Personalmente y según mi experiencia para niños y niñas a partir de 4 años (y también para adolescentes) recomendaría teatro. Es una actividad no competitiva donde lo que aporta cada uno al grupo es único y valioso. Aprenden a trabajar en equipo, desarrollan la creatividad, mejoran la comunicación, la coordinación y la inteligencia espacial, trabajan la memoria, relajación y aprenden a comprometerse con el grupo. Es adecuado para niños y niñas con caracteres muy distintos, ayuda a los más inquietos a canalizar la energía, a los más retraídos a superar su timidez, a los más imaginativos a expresar su imaginario y resulta francamente útil para cualquier cosa que vayan a hacer en el futuro. Y lo más importante: es divertidisimo.

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