¿Están preparados para ir al campamento?

Apuntarse a un campamento es una de las actividades más sanas que puede llevar a cabo un niño. Por este motivo hay una gran variedad de ellos en los que pasar el verano o las vacaciones de Semana Santa mientras se divierten y aprenden.

¿Está preparado mi hijo para ir a un campamento?
¿Qué emoción está por debajo de esta pregunta? Probablemente… miedo. ¿A qué? ¿A que le pase algo? ¿A que nos eche de menos? ¿A que no sepa cómo resolver alguna dificultad que surja? ¿Y qué sienten nuestros hijos? ¿Qué preguntas se hacen cuando se separan de sus padres? ¿Temen algo? ¿Qué les da más seguridad?

Acudir a un campamento (o incluso dormir en casa de un amigo) es un mundo nuevo para los niños, desconocido y estimulante a partes iguales para ellos. Vivir la experiencia de visitar un nuevo lugar, contribuye al desarrollo de la autonomía e independencia del niño. Sin embargo, a veces podemos encontrar ciertas dudas sobre si esto es positivo o no, al observar señales de inseguridad en los niños. Si queremos ser objetivos, existen diferentes ‘señales’ que nos avisan de la predisposición o malestar de nuestro hijo ante esta nueva experiencia.

¿Cómo detectar si nuestro hijo está preparado para dormir fuera de casa varios días? 
Los niños pueden percibir la separación de su entorno familiar como una amenaza. En estos casos, el niño manifiesta una preocupación mayor de lo normal porque piensa que durante su ausencia puede pasarle algo a sus padres (ya sea una enfermedad, muerte, accidente…) o a él mismo.

Esta intranquilidad o preocupación se puede manifestar al ir al colegio o dormir fuera de casa por temor a separarse de sus padres, familiares, tutores… Acompañado de señales físicas como dolor de estómago, nauseas, cefaleas, o pesadillas recurrentes relacionadas con la separación, indican que el niño siente temor ante el hecho de separarse. Si esta situación no se alarga en el tiempo (más de un mes aproximadamente), estamos ante una manifestación normal de ansiedad, producida por una situación
nueva para el niño, y que sabrá afrontar en la mayoría de los casos. Sin embargo, si las señales persisten y/o aumentan en intensidad, es aconsejable comentarlo con su profesor/a, así como con el orientador del colegio y/o psicólogo para ayudarle a manejar dicha situación.

¿Cómo podemos ayudar a nuestro hijo para que el campamento sea una experiencia positiva?

Lo que infunde confianza a un niño cuando se enfrenta a algo nuevo, desconocido, es la presencia de sus padres dándole tranquilidad, informándole, mostrándole cómo se puede actuar, animándole, y comprendiéndole. Si, pese a todo, prefiere mantener su negativa
a asistir al campamento. En este último caso, es importante no ridiculizarle ni llamarle miedoso, sino expresarle comprensión ante su “necesidad vital” de tomarse un tiempo para ganar confianza y superar sus temores y disfrutar con la situación.

Algunas de las actuaciones que favorecen la separación son:

• Facilitar que el niño duerma de vez en cuando con personas muy queridas para él, primos, tíos… como antesala o prueba de separación, antes de ir a un entorno nuevo como un campamento o la casa de un amigo.

• Y a la inversa, es bueno que los padres también salgan de casa, ya sea a disfrutar de un tiempo de ocio (cine, con amigos…) y/o una salida de fin de semana, que conlleve a los niños quedarse al cuidado de otras figuras como, por ejemplo, los abuelos. Esto permite reforzar los lazos afectivos y aumentar la sensación de confianza y seguridad de los niños y de los padres ante la separación.

Por Diana Gutiérrez Ortega
Psicóloga en Siembra Psicología
diana.gutierrez.ortega@gmail.com

También te puede interesar:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *