Mi deseo para el nuevo año: Respeto

Según psicólogos en Estados Unidos, el problema que más preocupa a los padres, aún incluso por delante del TDA o déficit de atención, es la falta de respeto.

A veces olvidamos que los niños no vienen al mundo con el sentido del respeto hacia otros. Cada uno trae su personalidad y nosotros, como padres tenemos la responsabilidad de enseñarle a lograr sus objetivos para ser felices pero siendo respetuoso con su alrededor. Vivimos una época en la que estamos rodeados por violencia que llamamos de muchas maneras: bullying, o la versión aún más cobarde cyber-bullying, maltrato, abuso, atropello a la normas y jerarquías, incluso no solo a las personas, sino también a las cosas que nos rodean, menosprecio, vandalismo, contaminación…Para mí, al final, lo que realmente está faltando es una verdadera noción e respeto.

Respeto es una palabra que puede sonar abstracta o global y sí, considero que lo es, además de básica y esencial para una buena relación social y equilibrio interior.

Desarrollar el respeto de los niños hacia los padres es una pieza fundamental para el desarrollo de los mismos , ya que es la base con la que se relacionan con el resto de las personas y su entorno. La perspectiva que el niño se forme sobre la autoridad materno-paternal será lo que luego aplicará frente a la autoridad en el colegio, la gente con la que estudie, trabaje, viva y la sociedad en global. La relación ocn sus padres e sla primera y más importante interacción social que el niño tiene.

Debemos enseñar a nuestros hijos respeto desde muy pequeños empezando por nosotros mismos, respetándolos y haciendo que ellos nos respeten y respeten los límites que marcamos.

Como demuestran estudios neurológicos, los niños necesitan límites. Esos límites son los que le enseñan el auto-control , y la autodisciplina. Aunque nos cueste ver ‘sufrir’ a nuestros hijos, sobre todo cuando son pequeños, es necesario que encuentren límites para que aprendan a tolerar la frustración y cómo manejarla. Pero tampoco tenemos que pasarnos, y convertirnos en padres autoritarios, ya que este modelos puede funcionar cuando son pequeños, pero no les ayudará cuando en la adolescencia tengan que juzgar por sí mismos y tomar decisiones. En el punto medio está el equilibrio, sentido común y empatía.

Al tratar a las personas con respeto les estamos demostrando que nos preocupa su bienestar y que son importantes para nosotros.  Para enseñar a los niños cómo practicar respeto, necesitamos enseñarles actitudes y comportamientos, que se conviertan en actos.

Por ello, y como auto reflexión ante los horrores que vemos e las noticias a diario para el año que viene mi mayor deseo es que seamos conscientes de que al educar en el respeto y los límites estamos proporcionándoles una preciada herramienta que les acompañará y protegerá durante toda su vida, ayudándolos a elegir el buen camino con las mejores compañías.

 

 

Nora-Kurtin2Nora Kurtin

Fundadora de Sapos y Princesas

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