Bajemos el ritmo y veremos mejor

Cuando nos planteamos pasar tiempo con nuestros hijos, siempre pensamos en un tiempo de calidad, que les aporte conocimientos, que puedan aprovechar y les sirva para algo.

Como padres deseosos de dar lo mejor a nuestros hijos, hacemos lo que sea. Por su bien, los apuntamos y llevamos a actividades, aunque para llegar a ellas tengamos que ir corriendo de un lado a otro, programados por minutos.

Nosotros mismos imprimimos a nuestros niños la velocidad que llevamos. Ellos continuamente nos observan y van copiando lo que hacemos, cómo lo hacemos y la actitud que tenemos. Nos esforzamos mucho, como padres, en darles “la mejor educación”, pero ¿no deberíamos plantearnos, también, la educación en el disfrute de la vida?

Estoy segura que muchos, igual que yo, diréis: “No es tan fácil ir más despacio”. Pero puede que no sea tan complicado como parece.

Os propongo una idea. Juguemos a imaginar que estamos en una isla, sin cobertura, sin televisión y sin Internet. Enfoquémonos en nosotros mismos y en nuestros hijos, en estar realmente con ellos. Entonces surgirá un encuentro desde lo más profundo. Único.

Te aseguro que descubrirás a tu niño de otro modo.

 

 

 

Nora-Kurtin2Nora Kurtin

Fundadora de Sapos y Princesas

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