10 razones para jugar con nuestros hijos

Ahora que llegan las vacaciones y tenemos más tiempo para estar juntos, podemos aprovechar para jugar más con nuestros hijos. Para ellos es el mejor regalo, y así nos lo demuestran cada vez que les dedicamos algo de nuestro tiempo, sus caras lo dicen todo: nos lo agradecen hasta el infinito. Por si divertirnos y disfrutar con ellos mientras cosechamos recuerdos imborrables de su infancia y de nuestra experiencia como padres no fuera suficiente, Cristina Talavera, pedagoga y creadora del proyecto Dened, nos desvela otras 10 razones para jugar con nuestros hijos.

  1. Mejorar las relaciones interfamiliares
    Esto permite a los miembros de la familia conocerse un poco mejor y saber más cosas los unos de los otros. “En la mesa y en el juego se conoce al caballero”.
  2. Aumentará la comunicación familiar
    Al aumentar la comunicación se favorecerá la confianza y la estabilidad entre padres e hijos. Esto genera un sentimiento de apego y los niños crecen con más seguridad. Sentirte arropado por tu familia te permite crecer.
  3. El desarrollo de los juegos en familia perfila la autoimagen de los niños
    Ayuda a los más pequeños a definir su personalidad al percibir como le ven los demás. No hay nadie mejor que la familia para enseñarte a conocerte.
  4. Mostrar a los niños conceptos positivos y negativos
    Conceptos positivos como la honestidad frente a las normas o la paciencia, y otros negativos como las trampas o los enfados.
  5. Enseñar a ganar y a perder
    Por un lado a ganar, y por lo tanto evitar las burlas hacia los que no han tenido suerte en el juego, y por otro lado a perder, y así aceptar con deportividad los errores y tolerar las frustraciones.
  6. Ayudar al desarrollo de su Inteligencia Emocional
    De esta manera aprenden a gestionar sus emociones y controlar sus estados de ánimo. Esto es una enseñanza que les permitirá avanzar en todos los ámbitos de su vida.
  7. Fomentar el trabajo en equipo en los juegos de grupo
    De esta manera incluimos el reparto de tareas, y la cooperación como herramientas fundamentales para la vida en sociedad.
  8. Enseñar a ser competentes y competitivos
    Es fundamental aprender a ser una pieza clave para su grupo social y tener motivación para hacer bien las cosas, pero siempre desde el respeto, la serenidad y la diversión.
  9. Proporcionar momentos de felicidad
    Sentirse querido y aceptado en casa mejora el autoestima y da más seguridad en las relaciones sociales.
  10. Afianzar el concepto de familia
    A partir de su propia experiencia en casa, los niños aprenden el concepto de familia y amor que aplicarán después, cuando crezcan, con las suyas propias.

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