Cada año en España el índice de obesidad y sobrepeso infantil aumenta. Un estudio publicado por AESAN ha puesto en evidencia que el porcentaje de niños obesos ha aumentado ya al 30% de la población infantil. Éste ha sido el resultado de una encuesta realizada a 8.000 niños de todas las Comunidades Autónomas del país.

CAUSAS Y CONSECUENCIAS

La obesidad es una enfermedad que ya puede llevar delante el nombre de epidemia, ya que afecta a gran parte de la población de los países occidentales: Europa, EE.UU. y América Central cada año aumenta sus datos de población obesa.

La causa de su expansión es, esencialmente, el cambio de hábitos. Sobre todo en el cambio de alimentación y en el sedentarismo que poco a poco se impone en el modo de vida actual. Lo primero se debe a la comida congelada, a los bollos y a la comida basura. Lo segundo, a la sustitución de los juegos tradicionales por los juegos multimedia y la televisión.

El peligro de esta epidemia es más grave de lo que se piensa. Puede acarrear problemas de índole físico, como la diabetes tipo II, hipertensión, triglicéridos y colesterol, trastornos hepáticos, etcétera; y psícológicos: baja autoestima o estigma social. Además que la obesidad infantil suele llevar a una futura obesidad adulta, en donde todos estos problemas se agravan. Se ha comprobado que la obesidad reduce la esperanza de vida en 13 años.

SOLUCIONES

Las soluciones sí que existen. Teniendo en cuenta que las causas de la obesidad están relacionadas en su mayoría con el estilo de vida (excluyendo algunos casos poco comunes de patologías o factores genéticos), simplemente cambiando los hábitos se puede lograr superarla. Inculcar a los niños unos buenos hábitos alimenticios y fomentar su actividad física (deporte, juegos, paseos, excursiones,…) es fundamental para prevenir o remediar la obesidad y evitar que tengan sobrepeso de mayores.

Pero hay que empezar por nosotros mismos, ya que es importante que los niños vean en su casa una buena alimentación y hábitos de vida. Por tanto si luchamos contra nuestra propia obesidad, demás de beneficioso para nosotros mismos, será de provecho para ellos en el presente y en el futuro.

Foto cortesía de http://www.aboutourkids.org/ . La relación del niño con el deporte es saludable y una buena experiencia.

 

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