Ingerimos menos calorías que hace 20 años… Pero también gastamos menos

La práctica habitual de actividad física y mantener el equilibrio energético entre lo que comemos y lo que gastamos resulta determinante para prevenir problemas de sobrepeso y obesidad. Junto a ello, la vinculación de la hidratación con la nutrición es hoy objeto de gran interés no solo por parte de los expertos, sino también de la población general, preocupada cada vez más por su salud alimentaria y por una relación nutricional más adecuada y correcta con su entorno. Estos son algunos de los aspectos que se han abordado en el Curso de Verano de la Universidad Complutense de Madrid “Guías Alimentarias, estilos de vida saludables y promoción de la salud”, que se ha desarrollado en el mes de julio en El Escorial (Madrid).

Según el Prof. Dr. Javier Aranceta, Director del Curso de Verano y Profesor de la Universidad de Navarra, “en los últimos veinte años los españoles hemos reducido nuestra ingesta en unas 300 calorías diarias, pero también gastamos 800 calorías menos que hace dos décadas, lo que provoca un balance energético desequilibrado”.

Para este experto, que junto al resto de profesionales que integra la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria se encuentra trabajando en la revisión de las actuales guías alimentarias y el desarrollo de unas recomendaciones nutricionales más acordes a la población y estilos de vida actuales; “Debemos traducir a nivel poblacional los objetivos nutricionales más científicos. Nuestra finalidad es que esas recomendaciones lleguen al plato, en un entorno en el que los hemos perdido el instinto de saber la cantidad de alimentos que debemos comer”. A este respecto, el Prof. Dr. Aranceta subraya que “la actividad física y el balance energético cobrarán más importancia en las nuevas guías de alimentación. Movernos es una de las asignaturas pendientes de buena parte de la población en España”. “Junto a la práctica de actividad física, mantener una alimentación variada y equilibrada serán las claves de las nuevas guias alimentarias de 2015”, concluye.

Por su parte la Dra. Carmen Pérez Rodrigo, Presidenta de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), y otra de las participantes del curso, “en la prevención y lucha contra el sobrepeso y la obesidad se deben tener en cuenta todos los factores que influyen en su desarrollo, a través de un planteamiento amplio que centre los esfuerzos en la promoción de la actividad física, la educación en nutrición y hábitos de vida saludables, la dotación a la población de infraestructuras necesarias y favorecer oportunidades para desarrollar estilos de vida más saludables”.

El agua como nutriente

Por último, durante el desarrollo del curso de verano se abordó la importancia del agua como nutriente, ya que se trata de un elemento esencial para la mayoría de los procesos fisiológicos. Asimismo, muestro organismo no almacena el agua, por lo que la cantidad que perdemos diariamente debe restituirse mediante la ingesta de agua o bebidas refrescantes, y alimentos con un alto contenido en agua, de forma periódica y rutinaria.

A este respecto, mantener una correcta hidratación es especialmente relevante cuando se realizan tareas intelectuales o que requieran la atención y estado de alerta de las personas. Así, una deficiencia del 1% del peso corporal se ha relacionado con disminución del rendimiento físico, mientras que una deshidratación del 2% puede afectar ya al rendimiento intelectual.

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