¡Cuidado con lo que comemos! Los interruptores endocrinos

Desde Sapos y Princesas queremos que las familias vivan más felices y en el mejor estado de salud posible, para disfrutar juntos de las actividades que más les gustan.  Para ello, os hacemos llegar información de otras instituciones que compartan nuestros intereses.

La Fundación Vivo Sano está enfocada en la prevención, difusión y formación en modos de vida, productos, terapias y servicios beneficiosos para la salud.

En este caso, nos alerta de los disruptores endocrinos (EDCs) (científicamente se conoce como disruptor, aunque la Real Academia de la Lengua Española no lo reconoce, recomendando el uso de interruptor) que alteran nuestro cuerpo y afecta a nuestro bebe desde la gestación, así como en la alimentación de nuestros hijos.

En nuestro entorno, cada vez estamos más expuestos a contaminantes que perjudican a nuestro cuerpo y en las últimas décadas los científicos han descubierto que los niños, especialmente durante la gestación, son más vulnerables a las sustancias químicas.

Esta exposición es especialmente peligrosa, ya que su organismo está en pleno proceso de construcción. Se trata de un proceso muy complejo, bien regulado, y que no tolera ningún error, en el que las hormonas juegan un papel clave. Las hormonas actúan en dosis muy pequeñas y por lo tanto, dosis igualmente pequeñas de disruptores endocrinos podrían ser suficientes para alterar su trabajo. La interrupción de estos procesos puede ocasionar graves problemas de salud.

Los disruptores endocrinos son sustancias químicas, ajenas al cuerpo humano, capaces de alterar el sistema hormonal (tanto en seres humanos como en animales), responsable de múltiples funciones vitales como el crecimiento, el desarrollo sexual, etc.

El sistema endocrino es un complejo sistema químico interno que regula funciones vitales de nuestro organismo, como la reproducción, el desarrollo embrionario, el sistema inmunológico y hasta aspectos del comportamiento psicosocial. Las sustancias que regulan estas funciones se llaman hormonas.

Al imitar o alterar el efecto de las hormonas, los disruptores endocrinos pueden envían mensajes confusos al organismo ocasionando diversas disfunciones.

Los efectos dependen del sistema hormonal al que afecten (estrogénico, tiroideo, etc.) y del momento de la exposición (durante el desarrollo fetal, niñez, pubertad, etc.), y son diferentes según el sexo. Son de especial importancia los efectos en los hijos de personas expuestas.

A continuación se resumen los posibles efectos sobre la salud humana de los disruptores endocrinos:

  • Mujeres expuestas: Cáncer de mama, endometriosis, muerte embrionaria y fetal, malformaciones en la descendencia.
  • Hombres expuestos: Cáncer de testículo, cáncer de próstata, reducción del recuento espermático, reducción de calidad del esperma, disminución del nivel de testosterona, modificaciones de concentraciones de hormonas tiroideas.
  • Hijas de personas expuestas: Pubertad precoz, cáncer vaginal, mayor incidencia de cánceres, deformaciones en órganos reproductores, problemas en el desarrollo del sistema nervioso central, bajo peso de nacimiento, hiperactividad, problemas de aprendizaje, disminución del coeficiente de inteligencia y de la comprensión lectora.
  • Hijos de personas expuestas: Criptorquidia o no descenso testicular, hipospadias, reducción del recuento espermático, disminución del nivel de testosterona, problemas en el desarrollo del sistema nervioso central, bajo peso de nacimiento, hiperactividad, problemas de aprendizaje, disminución del coeficiente de inteligencia y de la comprensión lectora.

 Algunos consejos para limitar la exposición a disruptores endocrinos:

  • Evitar artículos hechos de policarbonato o cloruro de polivinilo, especialmente cuando están diseñados para almacenar alimentos o estén en contacto con niños pequeños.
  • También otros materiales plásticos pueden liberar BPA o ftalatos, así que la forma más segura de evitar los disruptores endocrinos es utilizar botellas y envases de vidrio.
  • Utilizar chupetes “libres de bisfenol A”.
  • Reducir el consumo de alimentos enlatados. El interior de las latas se recubre con una delgada capa plástica, principalmente compuesta de resinas epoxi, que liberan bisfenol A en la comida.
  • Los recibos utilizados en muchos supermercados y cajeros automáticos contienen altas concentraciones de bisfenol A (el bisfenol A se absorbe por la piel). Bisfenol A es una sustancia química a la que nos exponemos en la vida cotidiana. Cientos de investigaciones científicas lo asocian a problemas sanitarios como la alteración de nuestro sistema endocrino y trastornos hormonales. Recientemente la Unión Europea prohibió su uso en biberones infantiles. Sin embargo, el bisfenol A sigue presente en el interior de un alto porcentaje de latas de comida
  • Evitar alimentos envasados con film de PVC.
  • No calentar alimentos en envases de plástico

Reconoce y evita los plásticos nocivos para la salud.

Para saber el compuesto de cada uno de los envases, os detallamos información de cada símbolo de reciclaje con un número en su interior.  Os recomendamos evitar aquellos en rojo con número 3,6 y 7. Los símbolos en verde con los números  1,2,4,5 son más seguros.

PVC – El más cuestionado. Contiene DEHP (2-etilesilftalato) y BBzP (butil benzil ftalato) que actúan como disruptores endocrinos y se asocian al asma, las alergias y a problemas en el hígado, los riñones o los huesos. Lo encontrarás en juguetes, envases, cañerías, cortinas de ducha… en muchos sitios puesto que es uno de los productos químicos más extendidos hoy en día.

PS – Poliestireno – Contiene estireno, otro disruptor endocrino asociado a los problemas reproductivos femeninos. En trabajadores con exposiciones prolongadas a este material se han comprobado problemas en el cerebro y en el sistema nervioso.

 

Policarbonato – Se le relaciona con la diabetes, el autismo, malformaciones mamarias o cáncer de próstata. Contiene bisfenolA (BPA) del que el año pasado expertos del Reino Unido demostraron que en altas dosis aumenta el riesgo de enfermedad cardiaca o hepática. Nos lo venden en latas de comida, recipientesreutilizables para comida y bebida, DVDs e incluso biberones.

Es complicado eliminar el plástico en nuestra vida diaria. Si nos vemos obligados a emplear recipientes de policarbonato, evitemos al menos calentarlos al fuego o en el microondas, está comprobado que al calentarlos se vuelven tóxicos.

PET o PETE (Polietileno tereftalato): Es el plástico típico de envases de alimentos y bebidas, gracias a que es ligero, no es caro y es reciclable. En este sentido, una vez reciclado, el PET se puede utilizar en muebles, alfombras, fibras textiles, piezas de automóvil y ocasionalmente en nuevos envases de alimentos. Sólo debe utilizarse 1 vez, en sucesivos usos, puede desprender DEHP, flalato tóxico.

HDPE (Polietileno de alta densidad): Se utiliza sobre todo en envases de productos de limpieza de hogar o químicos industriales, como por ejemplo botellas de champú, detergente, cloro, etc. Asimismo, también se le puede ver en envases de leche, zumos, yogurt, agua, y bolsas de basura y de supermercados. Se recicla de muy diversas formas, como en tubos, botellas de detergentes y limpiadores, muebles de jardín, botes de aceite, etc.

LDPE (Polietileno de baja densidad): Este plástico fuerte, flexible y transparente se puede encontrar en algunas botellas y bolsas muy diversas (de la compra o para comida congelada, pan, etc.) algunos muebles, y alfombras, por ejemplo. Tras su reciclado se puede utilizar de nuevo en contenedores y papeleras, sobres, paneles, tuberías o baldosas, por ejemplo.

PP (Polipropileno): Su alto punto de fusión permite envases capaces de contener líquidos y alimentos calientes. Se suele utilizar en la fabricación de envases médicos, yogures, pajitas, botes de ketchup, tapas, algunos contenedores de cocina, etc. Al reciclarse se pueden obtener señales luminosas, cables de batería, escobas, cepillos, raspadores de hielo, bastidores de bicicleta, rastrillos, cubos, paletas, bandejas, etc.

 

Más información en:

 

Esperamos que esta información sea útil para prestar más atención a los embalajes de los alimentos, ya que se pone en riesgo nuestra salud y la de los niños.

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6 comentarios

  1. ANA

    Me parece alucinante todo lo que he leido….practicamente estamos rodeados de cosas nocivas para la salud……lo voy a tener en cuenta pero estar pendiente de todo esto es para volverse loco!!!!

  2. agustin bejar

    Esto es lo que explica la cantidad de enfermedades nuevas que aparecen y que los Estados son permisivos ya que no son capaces de protegernos de los lobbies de la industria. Sólo nos queda compartir información para saber que es lo mejor.

  3. javier

    Lo estaremos haciendo muy mal, pero la esperanza de vida, no para de aumentar.

  4. javier

    Si todo el mundo consume alimentos ecológicos, no hay comida para todos.
    A pesar de todos los errores en la alimentación, cada vez vivimos más tiempo.

  5. agustin bejar

    La Eurocámara ha considerado estos días, que el principio de precaución “obliga al Parlamento, en su papel de legislador, a adoptar medidas para reducir a un mínimo la exposición a la que están sometida los seres humanos a los alteradores endocrinos”.

    Según el último estudio publicado por la organización no gubernamental europea PAN Europe, Pesticide Action Network, hasta 30 diferentes químicos tóxicos, asociados a los pesticidas, que interfieren directamente con el sistema endocrino, hormonal y nervioso, están presentes en productos de uso humano. Según PAN, que ha utilizado para su investigación los datos de la autoridad alimentaria europea European Food Safety Authority, EFSA, “los consumidores europeos están potencialmente expuestos a residuos de pesticidas de conocido riesgo para la salud”

  6. Hes Rio

    Es un problema de la cultura del usar y tirar. Todo rápido, todo ya. Todo preparado y envasado para el instante en que lo queramos.

    http://www.endocrinologiaynutricion.es
    http://endocrinoentalavera.es

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