Pon a Internet en el lugar que le corresponde

El modo en el que las TIC han irrumpido en nuestros hogares, marcando el ritmo de las relaciones familiares, hace necesario que las madres y padres de hoy asumamos el liderazgo en la educación tecnológica de nuestros hijos y nos convirtamos en mediadores para recuperar el control sobre la convivencia familiar.

Los niños tienen infinitas oportunidades con Internet, pero estas vienen acompañadas de riesgos. La educación TIC, por tanto, es un reto inevitable que hemos de asumir con un doble papel: como primeros agentes de protección frente a los riesgos inherentes de Internet y como guías de uso seguro y saludable. Nada, por otra parte, diferente a la educación que, como padres, damos a nuestros hijos en otros ámbitos de la vida.

Para ello, debemos actuar en diversos ejes:

  • Conoce la naturaleza y el lenguaje de Internet. Internet es inabarcable: todo lo que es digital se acelera, se amplifica y se intensifican sus efectos, además perdemos el control de lo que compartimos en la Red.
  • Normaliza el uso de Internet en tu familia. Las TIC han de ser una herramienta más a nuestro servicio y su uso no ha de ser un fín en sí mismo. La tecnología ha de sernos útil y no causarnos conflictos. Cuando adoptemos una nueva tecnología o introduzcamos en nuestro hogar un nuevo dispositivo, hemos de establecer unas reglas de uso que faciliten el proceso de integración de los mismos en el día a día de nuestra familia.
  • Trabaja las 5 áreas principales en la educación tecnológica:
  • Uso responsable. El uso responsable nos obliga a dar ejemplo y a establecer unas normas de uso de cada dispositivo tecnológico en casa. Estas normas se ajustarán a nuestros valores y principios haciéndoles entender a nuestros hijos del sentido y la necesidad de las mismas. Esas normas deberán ser sensibles a las necesidades evolutivas y concretas de nuestros hijos y abiertas al consenso.
  • Autoprotección. Transmite a tus hijos pautas que les ayuden a cuidar de su integridad online, a reconocer actitudes hostiles de terceros y a no dejarse amedrentar  ni ceder a los chantajes ni amenazas.
  • Respeto a la privacidad propia y de terceros. Nuestro papel como padres implica enseñarles que la privacidad es necesaria para que podamos mantener        relaciones variadas, y por tanto, que necesitamos tener control sobre las facetas que nosotros mismos enseñamos a cada persona.
  • Prevención de la salud. Diversos estudios relacionan el abuso de las TIC en los menores con problemas físicos como dolores musculares, cefaleas, sedentarismo, obesidad, sequedad ocular, trastornos del sueño…Es necesario, por tanto, que los padres fomentemos hábitos de vida saludables alejados de las pantallas, promoviendo actividades lúdicas y deportivas.
  • Prevención de los delitos en Internet. Amenazas, injurias, descarga de contenidos con derecho de autor, difundir fotos o vídeos de delitos, tenencia de   pornografía infantil…Como dice el famoso principio de Derecho ”Ignorantia juris non excusat”: la ignorancia no exime del cumplimiento de la ley, por lo que los     padres hemos de hacer saber a nuestros hijos de la importancia del respeto a la Ley, también en el mundo digital.
  • Conoce y prevee los riesgos más importantes para cada edad. Desde contenidos inapropiados, cyberbullying, sexting, adicción a Internet o a juegos online, acoso por parte de un adulto… es de vital importancia conocer a qué riesgos se exponen nuestros hijos, según su edad, cuando navegan por Internet, para poder realizar una prevención efectiva, minimizar los riesgos y tomar el control en caso de encontrarnos con una situación de este tipo.

La ONG Padres 2.0 pone a disposición de los lectores de Sapos y Princesas una línea de ayuda para darte solución en caso de problemas (adicción, ciberacoso, problemas legales, etc.)

También puedes consultar en el teléfono: (648.072.365)

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