¿Qué sucede en una fiesta infantil?

Cada vez más familias buscan organizar la fiesta perfecta para sus hijos, preocupándose por cómo se trabaja con el niños en una fiesta infantil. Por ello, hemos hablado con Cristina Saraldi, directora de la empresa Froggies, líder en organización de fiestas y eventos para niños.  Según Cristina, “Cada vez hay más inquietudes, información acerca de la infancia y más valor por cada momento que experimentan sus hijos”. Al menos desde mi experiencia -explica-, siento que cada vez más familias se preocupan por ofrecer a sus hijos una fiesta de calidad a nivel emocional para que pueda convertirse en un recuerdo que quedará grabado en su manera de ser”.

En una fiesta infantil los niños se juntan durante una media de 2 horas en un espacio, a veces conocido para ellos y otras desconocido, en el que llevan a cabo un juego dirigido a través de actividades diversas, como baile, música, espectáculos, talleres o juegos variados. En esas dos horas hay principalmente diversión, aunque a veces hay algún niño que no lo pasa tan bien. “Yo valoro mucho a esos niños menos sociables, cuya inteligencia principal suele ser la intrapersonal y lo de estar en grupo no le va mucho. Esos niños sensibles a mensajes de ánimo grupal que no se sienten cómodos si no se les permite llevar su ritmo y detectar sus necesidades.” ¿Por qué nos parece interesante hablar de lo que sucede en las fiestas infantiles desde el punto de vista del niño “diferente” según los patrones aceptados socialmente? Porque hay que recordar lo importante que es elegir bien quién organiza la fiesta de tu hijo para que todos, cada uno a su manera, disfruten de la celebración.

“Considero que es prácticamente imposible que durante las 2 horas de fiesta el 100% del grupo mantenga la atención todo el tiempo. Es muy importante que los guías del evento puedan improvisar y saber escuchar aquello que el grupo necesita en cada momento“. En una fiesta infantil se mueven tantas emociones entre los niños que la persona encargada de coordinar la fiesta tiene que saber qué hacer en cada momento para que el grupo respire o juegue al ritmo del propio grupo. “Me parece maravilloso saber dejarse llevar por los niños y poder orientarles y acompañarles respondiendo al mismo tiempo a aquello que la madre quería, a lo que sabes que ellos quieren y a lo que sienten que necesitan”, afirma Saraldi.

Si cada vez somos más conscientes de la importancia de todas las experiencias que viven nuestros pequeños, seguro que dedicamos un tiempo valioso a la búsqueda de empresas que consigan que sus raíces se rieguen de recuerdos válidos y les ayuden a tener una mejor autoestima y seguridad en sí mismos.

Nuestros hijos van a muchas fiestas al año. Busquemos bien qué hacer porque no sabemos cuánto podremos sacar de esta experiencia.

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