¿Cómo prevenir el abuso en los niños?

Sin duda, lo más importante es que las personas que cuidan a nuestros hijos sean de total confianza, pero según las estadísticas, el abuso se da más en el seno de la propia familia o entre las personas en las que los padres más confían.

Por eso, os damos algunas claves que podéis poner en práctica desde muy temprano en la educación de vuestros hijos para prevenir cualquier situación desagradable.
  • No hay secretos

Enseñar a los pequeños a no tener secretos con sus padres es la primera lección básica. Fomentar la confianza entre padres e hijos hará que nos lo cuenten todo. Esto es fundamental para detectar cualquier tipo de comportamiento extraño en las personas de su entorno. Un secreto inocente, por inocente que sea, como los pequeños caprichos que conceden los abuelos, también deben contarse a los padres. Si quieres que te cuenten este tipo de pequeñas cosas, no te enfades con ellos si te han desobedecido en algo. Eso hará que no vuelvan a contarte la verdad si sospechan que puedes reaccionar mal. En estos casos, explícales porqué no está bien lo que han hecho y diles que ha hecho lo correcto contándotelo. En cualquier caso, el responsable es el adulto, no el niño así que no sirve de nada que te enfades con el pequeño.

  • Fomentar la comunicación

No solo para enseñar valores a nuestro hijo, para que aprenda modales y para tantas otras cosas es fundamental que padres e hijos hablen con frecuencia y libertad. La comunicación en casa es un básico para detectar si los niños viven un momento desagradable en su vida, para conocer qué está ocurriendo. Hablar con ellos durante las comidas, apagando la tele y los teléfonos móviles, o en los trayectos al colegio hará que el niño se sienta escuchado. Contaros qué habéis hecho a lo largo del día y anímadle a que haga sus propios juicios sobre lo que le rodea. Es importante que todos en casa contemos qué nos ha pasado a lo largo del día, cosas buenas y cosas menos agradables. De este modo el niño sabrá que puede confiar en nosotros en cualquier situación. Si habla sobre una situación que te hace desconfiar, no cambies el tono de voz. Anímale a que te siga contando siempre haciéndole ver que es positivo que se comunique contigo y toma las medidas oportunas: ve a colegio y explica la situación antes de que el niño llegue a sentirse más incómodo, si es necesario.

  • Confiar en el instinto

Si a tu hijo algo le da “mala espina”, respeta su instinto. Los niños son muy sensibles a cualquier tipo de abuso y lo detectan, con una sensación desagradable, en sus estadios más tempranos. Enséñales a expresar SIEMPRE lo que sienten, especialmente cuando algo les resulta raro o desagradable. Puede que no les guste que alguien en concreto les coja en brazos. Anímale a que sea sincero y te lo diga siempre. Esto os ayudará a mantener esa confianza y a que se sienta protegido. No se trata de que el niño se convierta en un maleducado, pero debe saber que no todo lo que hacen los adultos está siempre bien.

  • Los padres, presentes en la vida de sus hijos

Todos los padres queremos formar parte de la vida de nuestros hijos, pero en ocasiones el trabajo y demás obligaciones lo complica. No hay excusa. Debemos estar presentes en sus vidas, interesarnos por lo que hacen y con quién lo hacen. Por muy ocupados que estemos, es importante sacar el tiempo necesario para conocer a su entrenador de futbol, a la profesora de danza o al director de la escuela de música a la que van. Todos los adultos presentes en la vida de nuestros hijos cuentan, forman parte de su educación y ninguno de los entornos que  nuestros hijos frecuentan debería sernos ajenos. ¿Qué hay más importante que ellos? Seguro que encontramos el modo de dejarnos ver y ver a quienes están con nuestros pequeños.

  • ¿Con quién pasan su tiempo?

Sea familia, amigos, entrenadores, profesores o cualquier otra figura adulta que rodea a nuestros hijos, es fundamental que los padres conozcamos bien a esas personas, que tengan nuestra confianza y que podamos acudir a ellas para formular cualquier tipo de pregunta. Es evidente que ningún padre dejará a sus hijos con un desconocido, pero a veces es necesario cuestionar esa relación. No porque una persona cuente ya con nuestra confianza debe estar para siempre entre las personas “seguras”. Si alguno de esos adultos se excede en su preocupación por el niño, poneos en guardia. Un profesor estará con los niños durante la clase, a veces incluso fuera del horario lectivo para preparar alguna acción especial de la escuela, pero sí busca otros momentos para estar con los niños fuera de clase, no lo tomes como algo rutinario. Pregúntate porqué y no te relajes.

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