Visitamos el Ecomuseo del Río Caicena

Almedinilla, es una localidad de la subbética cordobesa que alberga en su entorno una gran riqueza histórica y patrimonial, donde el paso del tiempo, ha dejado numerosas huellas, ya que fue paso y frontera entre las distintas Andalucías, en el camino que unía Córdoba y Granada entre Priego y Alcalá la Real. Por eso, hablar de Almedinilla, es hablar de historia y de cultura y partiendo de este patrimonio, se crea el Ecomuseo del Rio Caicena. ¿Damos una vuelta para conocerlo? El Ecomuseo es un proyecto municipal de desarrollo, de carácter territorial, que además de darnos a conocer el patrimonio histórico y cultural de la comarca, invita a la participación ciudadana y a la reflexión sobre el presente, desde el conocimiento del  pasado. Y una forma de conocer este pasado, es visitando los magníficos yacimientos arqueológicos que existen en la localidad: la Villa Romana de El Ruedo  y el Poblado Ibero del Cerro de la Cruz, ambos declarados Bien de Interés Cultural. Ecomuseo_villa La Villa Romana del Ruedo, descubierta entre finales de los 80 y principios de los 90, fue muy importante en su época, ya que el campo era la fuente de suministros y riqueza para la ciudad. En ella, destacan los alzados de sus muros; la riqueza de sus elementos arquitectónicos como mosaicos, pinturas y pavimentos. Una cosa muy curiosa, es que, al parecer, tenía agua corriente y calefacción y llama la atención, una especie de mesa redonda, que rodea un pocillo, donde parece ser que era dónde se lavaba la fruta antes de comerla. Por otra parte, el Poblado Íbero del Cerro de la Cruz, fue construido por el pueblo íbero Bastetano en un sitio elevado,  para controlar el territorio, y es de los pocos de Baja Época Ibérica excavados en Andalucía. Las casas poseían un zócalo de piedras y un alzado de ladrillos de adobes o tapial, conservándose en algunos casos, la impronta de la ventana, la puerta o los agujeros de los postes que sustentaban el segundo piso de estos edificios, así como la zona de trabajo, donde se conservan molinos, aljibes, bodegas, etc. Ecomuseo_pobladoibero A continuación visitaremos el  Museo Histórico–Arqueológico, situado en un precioso enclave al pie de la Sierra de Albayate y junto al discurrir del Rio Caicena. En su interior, en unos 1200 cuadrados distribuidos en tres salas (Sala del Aceite, Sala Ibera y Sala Romana), se encuentran los restos más importantes que han dado los dos yacimientos arqueológicos  de la localidad, destacando  la cerámica  y armamento íbero;  las esculturas romanas;  el ajuar de las tumbas de la necrópolis romana: las ánforas que contenían el aceite, el vino y el cereal de la Bética, pero sobre todo,  la escultura que se ha convertido en emblema de la villa, el dios grecorromano del sueño: Hypnos o Somnus, cuyo estado la convierte en la más importante de las pocas conservadas en el mundo. Ecomuseo_hypnos En el ecomuseo, también se nos muestran las industrias tradicionales, con sus almazaras y molinos marineros; las construcciones populares  como lavaderos, minas de agua, acequias,  etc.; un centro de artesanía popular; una sala de exposiciones y congresos y desde allí, parten rutas senderistas para reconocer el territorio, que nos adentran en paisajes, a la vez suaves y agrestes. Pero para enterarnos de verdad de cómo vivían los romanos ricos, lo mejor es participar de los ritos y tradiciones de la época romana (perfume, lavado de manos, coronación, etc.), asistiendo a un auténtico banquete romano, elaborado con el recetario del famoso cocinero de la época  Marco Gavius Apicius, así como de una recreación teatral que, a modo de pantomima, nos hará creer que estamos en la verdadera Roma del siglo I. Ecomuseo_cenasromanas2 Para realizar reservas tanto de recorridos guiados como para las cenas o comidas romanas, debemos dirigirnos al Centro de Visitantes del ecomuseo. En las visitas guiadas, se puede elegir o un recorrido completo o sólo algunos de los lugares de interés. Hay que tener en cuenta, que en algunos lugares del recorrido, como los yacimientos arqueológicos,  no es recomendable llevar carrito, por lo que, si vamos con niños muy pequeños, no olvidar la mochila portabebés.  Si nos queda tiempo, también merece la pena visitar el pequeño y blanco pueblo de Almedinilla, conocido por la calidad de sus aceites de oliva virgen extra  y perderse entre sus bonitas y tranquilas calles, que nos cuentan su historia, costumbres y tradiciones. Una excursión muy completa para pasar un día inolvidable en familia. 

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Ecomuseo del Río Caicena
Carretera A-339, km 37, 14812 Almedinilla, Córdoba España
Cómo llegar

Edad: todas

Precio: gratis