Este mes queremos explicaros como son los enfados de nuestros niños dependiendo de su signo astrológi-co y algunas recomendaciones para hacer que no se enfurezcan aún más.
El impulsivo Aries nos volverá locos con sus caprichos repentinos de tomar el helado cuando no toca o irse a jugar a la pelota justo a la hora de hacer los deberes porque conoció un amiguito en la playa y sencillamente no puede esperar. Lo mismo sucederá con Leo al que si damos cancha acabará organizando las actividades de toda la familia a su antojo. Son signos de fuego y querrán hacer valer su opinión con temibles arrebatos de furia. Unas sencillas cartulinas amarillas y rojas, tal y como utilizan los árbitros con los futbolistas nos pueden servir para eliminar privilegios. Entenderán pronto que una tarjeta roja signifi ca quedarse sin helado, incluso después de comer, y les servirá de estímulo para controlar su genio desenfrenado.
Tauro suele entender con paciencia nuestras normas pero jamás olvidará la promesa de llevarle al cine o comprarle un cuento, así que tendremos que mantener lo que dijimos. Si por alguna razón agotamos su paciencia natural será mejor buscar un lugar seguro donde protegernos de su ira y esperar a que se le pase, porque su furia desatada puede superar con creces a Aries y Leo juntos.
Escorpio necesitará una férrea disciplina incluso en vacaciones y, mucho juego de competición para saciar su sed combativa y canalizar su genio natural.
Géminis, Sagitario y Acuario no darán guerra siempre que tengan sufi cientes estímulos intelectuales, así que procuremos incluir algún museo en nuestro itinerario turístico.
Acostumbrémonos a tener a Capricornio pegado a nuestras faldas mientras tomamos café con los abuelos si no queremos verle en un rincón, taciturno y con el ceño fruncido. Procuremos no desestabilizar al pequeño Libra con gritos o urgencias y aguantemos su talante polémico y discutidor como su juego preferido, usará opiniones provocadoras para desquiciarnos, no morda-mos el anzuelo.Virgo estará feliz con actividades al aire libre, y chin-chando a su hermano pequeño, a no ser que le pidamos que cuide de él y le demostremos que confi amos en sus capacidades, entonces se convertirá en su segunda madre. Cáncer y Piscis no son irascibles pero pueden ser mucho peores con sus pegajosas demandas de afecto. Canalicemos su necesidad de cariño haciéndoles los encargados de ponernos la crema solar, peinarnos o hacernos masajes y estarán encantados de frotar nuestra espalda con todo su mimo natural.
Virginia Según - Especialista en Psicoastrología
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